martes, 23 de marzo de 2010

EL ACARREO DE LO FURTIVO


Cuando en la entrada anterior plasmé un antiguo -desde el punto de vista no sólo autobiográfico- poema, sentí algo cercano a lo que el título de la presente alude. Sentí como un traer a la luz algo casi oculto ya por lo alejado, por lo íntimo, algo que apenas deja resquicio a lo público, como el silenciado roer de una ruidosa pieza de comida. Nacieron de experiencias muy determinadamente vitales, significando lecciones de vida y alcances de un crecer y de un apasionado aprendizaje. Hoy acarreo hasta aquí otro poema nacido de un diálogo con la pintura. Ya, por entonces, había hecho algo similar con la obra de mi amigo Manuel Bellver, aunque en aquella ocasión fuese desde la prosa reflexiva. La obra, en esta ocasión, era del artista Nicolás Mateo Sahuquillo, por entonces Conservador del Museo de Arte Abstracto de Cuenca: óleos y acuarelas con el motivo del paisaje. De ese diálogo surgió este poema:




PAISAJE SONORO


Si veo, si retengo acaso el aliento,
si mis oidos prontos, avezados, auguran
como alcotán el aire aquella nota,
música efímera que deja alargar
su trémula condición palpitante,
tocada apenas, no raptada aún
por la eternidad.


Así, decimos alerta, cómo seguir impunes,
cómo, solícitos, dejaremos derretirse el blanco,
extinguirse la mirada; y al olvido dejaremos
avanzar en esquelas, como trazos apagados,
dando olvido a manos llenas, un olvido
torvo que restaña y me excusa porque tiemblo.


No, no. Dejo a la llama que consuma
pacientemente mi pupila, al azul
romper en violetas y celebrar el amarillo;
a aquella línea que atraviese
invito a mi alma. Adelantándoseme
vaya el sonido de la trémula
nota musical y tiemble mi ser
ante un paisaje solitario.


(Sagunto, Invierno del 87)

1 comentario:

nicolás mateo sahuquillo dijo...

¡Hola Poeta!. ¡No me equivoqué! Sabía que llegarías y no sabes el cúmulo de sensaciones de juventud que rememoro. Sigo con mis cuadros, trabajando-gozando-en Cuenca. Enhorabuena. ¡Ah! y lo de Poeta con mayúscula,por supesto, lo he escrito con toda intención, porque lo eres. Abrazos