martes, 13 de abril de 2010

VIAJE A MARRUECOS I. ATLAS ARRIBA

(Garganta del Todra)

Las montañas del Atlas descansan
en su discurrir mineral
semejando a santones extasiados,
arrebujados en su morabito.
Divagan a través de sus torrenteras
siguiendo su espíritu los cursos de las aguas.
Allí salmodia el aire, en los riscos, y hay
un murmullo en las ramas que nos atenaza
y el viento deja impresa su huella
caligrafiando su voz
sobre los renglones de la tierra.

2 comentarios:

Miguel Estrada Pérez-Carasa dijo...

Me quedo con ganas, tras su lectura, de que el poema se extienda, que comunique algo más, que prolongue su existencia, constreñida, en otros versos tan excelentes como los primeros. No dudo de que los escribirías con la misma maestría del poema que das por terminado. Las voces del bagaje poético me suenan claras y, si fuera posible, originales; rara vez, un poeta las hace suyas por la singularidad de su experiencia o el deleite estético.
Un placer leerte. Perdona el atrevimiento de mi comentario. Al menos es la opinión de un lector que va a serte fiel, gracias a que este medio permite una comunicación tan viva, directa e inmediata.
Muchas gracias.Un abrazo.

Juan Antonio Millón dijo...

Gracias, Miguel, por tu comentario, aunque he de decirte que lo que has leído no es exactamente un "poema que doy por terminado". En absoluto. Son meros apuntes poéticos de un viaje que realicé dias atrás por tierras de Marruecos y que el tiempo y el pulimento darán forma definitiva. Hoy son meros trazos de vivencia y visión. Hice algo parecido con un viaje del pasado verano a Grecia dando a comocer unos apuntes tomados en Hydra, sobre una gata encinta que deambulaba por el puerto.
Verás, tal como entiendo un poema es algo que está fuera de la inmediatez, necesita una decantación más lenta.