lunes, 25 de abril de 2011

LA LECHUZA










No podía apartar de sí el olor de la sangre de su camarada. Hacía ya varias horas de la emboscada en la estación, en la que cayó Antonio, y aún sentía la vida del amigo palpitar, luchando denodadamente por no desaparecer, como una hemorragia continua. No es posible que todo nuestro esfuerzo se esfume tan fácilmente, que todo haya sido en balde, Rafael, parecía decirle el rastro de olor de su amigo.
Aunque apenas se podía ver nada en aquella noche tan cerrada él sabía conducirse bien entre los campos de olivos de su comarca. Había jugueteado, trabajado, amado tanto por estos parajes que ahora apenas tenía que encontrar algunos hitos para poder dirigir bien su avanzada, como aquella luz que parpadeaba en aquel cortijo encima de la loma, aquel poste de luz, o aquel algarrobo tronchado.
Al sentirse ya cerca del pueblo, al escuchar los ladridos y las chicharras, al divisar, lejanos, los muros ruinosos y el torreón medieval, el corazón comenzó a latirle sin poder controlarlo y comenzaron sus oídos a estar tan atentos que cualquier mínimo ruido lo percibía tan cercano que le sobresaltaba.
Él sabía que lo seguían muy de cerca el grupo de falangistas y civiles con los que se enfrentó en la estación, pero el saberse tan cerca de su casa, de su mujer y sus hijos, le infundía una seguridad y un valor inusitados. Aún así no quiso avanzar más, esperaría en la alberca que se hallaba cerca de allí, adonde trataría de saciar la sed y serenarse.
Dejó el fusil y la cartuchera en el brocal; bebió y empapó sus ropas buscando la calma, y al fin se sentó por primera vez desde que abandonó Córdoba, después de tantas horas. Cuando el rumor de la acequia logró adormecerlo una lechuza se posó en su hombro.

2 comentarios:

Wikinti dijo...

Acabo de descubrir este blog y sinceramente, me gusta muchísimo. En una asentada he leído todas tus entradas, muy interesantes por cierto. Pero, en este ultimo relato, permíteme aclarar una duda, ¿Qué simbología tiene la lechuza?

Juan Antonio Millón dijo...

Muchas gracias "Wikinti". Lo de la duda lo siento muchísimo pero creo que va a tener que mantenerla. Creo que esa situación va a ser mucho más fructífera que si le diera una solución, cuando además no hay "una" solución. Quiero decir, no se trata de un relato "à clef", sino más bien una pequeña narración que pertenece a un relato mucho más extenso donde mezclo datos reales con un tratamiento ficticio y reflexivo. Esa lechuza que se posa en el hombro del miliciano que huye de los falangistas y se acerca a su pueblo (aunque no aparezca en el fragmento, la guerra ha ferminado), es un elemento narrativo que va a dar paso a una meditación sobre la memoria. Puede, pues, que haya un sesgo inconsciente de la utilización de la lechuza como motivo reflexivo, recuerde aquellos que escribió Hegel: "La lechuza de Minerva emprende el vuelo al anochecer". O quizá sólo sea la necesidad narrativa de introducir una dosis de misterio.
Saludos.