sábado, 31 de diciembre de 2016

UNA ODA DE RICARDO REIS





Unos, vueltos los ojos al pasado,
ven aquello que no ven; otros,
con los mismos ojos, fijos en el futuro, ven
aquello que no pueden ver.
¿Por qué ir tan lejos por lo que tan a mano tenemos,
nuestra seguridad? He aquí el día,
he aquí la hora, he aquí el momento, esto
es lo que somos, y esto es todo.
Fluye perenne la hora interminable
que nos declara insignificantes. En el mismo sorbo
en que vivimos, moriremos. Toma
el día, porque es él.