viernes, 31 de mayo de 2019

VIAJE A LA NOCHE





El volante va balanceando el alma.
Bordeando la calzada de la costa,
Sunion en nosotros se acuna
y nos lanza al recuerdo en su carrera.
Arriba Egeo mira el horizonte
a la espera de la señal del hijo
pero el viento no mueve la memoria.
Las ruinas del templo quedan atrás
y el tiempo se detiene cuando miro
cómo esta noche fluye la materia,
entre la oscuridad, como las velas
del barco de Teseo, y la luz
de los focos, blancas como promesas.
El golpe de las olas en las rocas
repite la desgracia del olvido,
del signo equívoco y la fatal espera.
El viento de la noche evoca el alma
del padre, con un tono de plegarias
que se cuelan entre las ventanillas.
Entretanto, la espuma, divisada
por el resplandor de los fogonazos
de los faros, besa las peñas firmes
y vuelve y va eternamente cantando
la fiel promesa y su funesta herida.


(Publicado en la revista Azharanía, 19, Castellón, 2019)



No hay comentarios: