sábado, 13 de junio de 2015

DOS POEMAS


EL COMIENZO DE LA FÁBULA

Lo primero es recuerdo de recuerdos,
imagen primordial
oída de los labios de la madre.
Fiesta en la calle y campanil de ermita,
el padre y la comadrona bregando.
La felicidad de la madre al decir:
“Saliste al mundo sin darme cuenta,
si casi te me caes”.
Qué hondo lamento hoy te une al ayer
como una imagen que se adentra en ti:

“Otra vez, madre, cuéntalo otra vez”.




VIDA SÚBITA

Camino por la rada
queriendo eternizar
en todos los instantes
que pasan a mi lado
un fiel caleidoscopio
de esta ansia de ser otro.
Un sueño juvenil
de la súbita vida,
de rabia y rebeldía
que rompe los cristales
que me separan del aire
en esta noche fría.
Asido a las páginas
de un relato vivo
a punto de estallar.
Ser sueño de una nave
varada en una isla
mecida por el agua
de un mar febril e ignoto.
Ser la dádiva fiel
de un pasajero hendido
en los fríos escollos
de una mezquina vida.
Ser yo sin ser yo mismo
como la imagen falsa
de los espejos rotos.
Ser, en fin, la tormenta
que lidia en el bajel,
irredenta memoria
de una lucha fiera
contra ese aquel
que no fuimos ayer.