domingo, 18 de octubre de 2020

BEBIDO EL CLARO DE LUNA, de SOPHIA DE MELLO BREYNER






Bebido el claro de luna, ebrios de horizontes,

Decidimos que vivir era abrazar

El rumor de los pinares, el azul de los montes

Y todos los jardines verdes del mar.

Pero somos solitarios y pasamos,

Ni los frutos ni las flores son nuestros,

El cielo y el mar se apagan, fuera de nosotros,

Y se tornan fantasmas que soñamos.

Por qué los jardines que no cosecharemos,

Límpidos en las auroras nacerán,

Por qué el cielo y el mar si no seremos

Jamás dioses capaces de vivirlos.

 

 

 (De Dia do Mar, 1947)



miércoles, 14 de octubre de 2020

UNA ENTREVISTA A ADELAIDA GARCÍA MORALES (GLOSA, 1987)

 



En abril de 1987 salió el único número de la revista universitaria valenciana Glosa. Confeccionada por un grupo de alumnos de la Facultad de Filología, la apasionante y juvenil aventura editora solo pudo llegar a plasmarse en este solitario primer número. En él se recogieron temas diversos de la mano de estudiantes y profesores, con una calidad que aún nos sorprende: Cristóbal Serra nos preparó una gavilla de aforistas; transcribimos y publicamos un conjunto de prosas de Juan Gil-Albert; Xaverio Ballester presentó una breve antología de poesía polaca; etc.

Para ese número, Francisca Sánchez Pinilla y quien esto escribe preparamos una entrevista a la novelista Adelaida García Morales, con quien departimos una agradable tarde madrileña en un bar cerca de donde vivía por aquel entonces, enero de 1987. Una larga entrevista, en la que se trataron multitud de temas, y que hoy he querido rescatar para el blog.










martes, 29 de septiembre de 2020

DOS POEMAS, de MANUEL BELLVER

 

Manuel Bellver

                              

                                                              I


un gesto abarca                     el infinito                   y              arrastra

 

                                             una nube

                                             al deshacerse

 

bajo grado cero                           del pensar

                                          claridad en los márgenes

 

                                                                     pálida

                                                                     luna de agosto




                                                           II


aceite                                                    un pan


 

cuando el diálogo explora los aspectos

una mina abierta

 

surtidor

 

dejas esta retahíla

de posibles

 

aun así                                    a tientas





(De Claror dels marges, Onada Edicions, 2019)






martes, 22 de septiembre de 2020

DOS POEMAS, de GIORGIO CAPRONI


 


TARJETA DEJADA ANTES DE NO IR

 

Si no volviese

sabed que nunca

me fui.

Mi viajar

ha sido todo un quedarme

aquí, donde nunca estuve.


(De Il franco cacciatore, Milán, Garzanti, 1982.)

 

HERÁLDICA

                                       a R.

Amor, cómo de herido está

el siglo, y cómo estamos solos

–tú, yo– en la mediocridad

que no tiene nombre. Acabado

está el tiempo del ruiseñor

y del león. El blasón

se ha roto. El unicornio

no ha dejado rastro

en el suelo: la Sombra, está en el corazón.


(De Il muro della terra, Milán, Garzanti, 1975.)



martes, 18 de agosto de 2020

LLUÍS GUARNER Y SUS TRADUCCIONES DE PAUL VERLAINE


 

La traducción de la obra de Verlaine será una constante en la labor literaria de Lluís Guarner (1902-1986). Así lo prueban sus iniciales incursiones en la traducción de poemas sueltos en diversos periódicos, ante todo Las Provincias, durante los años 20, que después recogería en diversos volúmenes. A estos primeros tanteos aludía el propio Guarner en su prólogo a la Antología poética editada por Bruguera en 1969:

«De pronto, vinieron a mi recuerdo tantas y tantas evocaciones del poeta predilecto desde mi juventud, cuando desde los inicios del aprendizaje del francés, comencé a traducir poemas del maestro admirado y siempre misterioso...».

En 1930 aparecerán, por primera vez, las ediciones de sus traducciones de Paul Verlaine: Sus mejores versos –en la célebre colección «Los Poetas»–, y la Antología poética, publicada en Madrid por la CIAP. También en el ámbito de su labor traductora da a la imprenta su versión de las Poesías del poeta belga Rodenbach, bajo el sello de la editorial catalana Fama.

En carta con fecha de 19 de noviembre de 1930, desde Barcelona, le dice su amigo, el editor valenciano Vicente Clavel:

«El tomito de Rodenbach está ya terminado; pero esta huelga ha impedido tirar el último color de la cubierta, y por esta circunstancia no se podrá encuadernar hasta varios después que se resuelva la huelga de las Artes Gráficas. Hoy es el tercer día de huelga general y usted no puede figurarse lo que esto me trastorna. Después de la huelga de grabadores, que ha durado dos meses y medio, surge la de los tipógrafos. Desde septiembre no he puesto ningún nuevo libro a la venta, y son 10 ó 12 los títulos que tengo terminándose».

Uno de los elogios académicos a sus traducciones de poesía francesa, en este caso de Baudelaire, se halla en una carta que se encuentra en el archivo de Benifairó, correspondiente al entonces profesor de francés de la Universidad de California, William Aggeler, quien en el año 1964 se encontraba en España, realizando una investigación sobre «Baudelaire visto por los españoles». Desde la residencia del CSIC le escribió interesándose por sus traducciones:

«J´approuve complètement le but de votre traduction, et je crois que vous avez reussi admirablement».

Aggeler le comenta que se encuentra en España para preparar un estudio (artículo o monográfico) sobre la evolución de la opinión de los españoles sobre Baudelaire. Quiere comprobar si se produce la misma evolución crítica en la recepción de la obra baudelaireana que la acontecida en Francia, aspecto que ha estudiado su compañero A.E. Carter. Finalmente le pregunta por las traducciones de Teodoro Llorente de Baudelaire que él no ha encontrado y le expone algunas de las opiniones de escritores españoles sobre el maestro del simbolismo.

Unos años más adelante, a finales de los setenta, Teodoro Sáez Hermosilla, catedrático de francés en la Universidad de Cáceres, envió a Guarner diversas cartas interesándose por sus traducciones de Verlaine. En una de ellas le comentaba:

«Puedo anticiparle –y no es en absoluto adulación– que su labor en este punto no sólo es la más abnegada y entusiasta, sino una de las de más alta calidad. Sabía que era Ud. catedrático y suponía que lo era de Francés dado su perfecto conocimiento de tal lengua».

En su tesis dedicada al estudio de Verlaine en España, dice:

«Esta etapa, más dispersa en sus producciones, está dominada por la obra incansable de Luis Guarner que se extiende desde 1929 a 1973. Comprende tres volúmenes de traducciones sobre cinco originales completos, cinco antologías generales y un Apéndice que recopila algunas versiones de la época modernista. Este largo camino de acercamiento hace de Guarner el mejor conocedor en España de la textología de Verlaine».

Este año, 1944, Lluís Guarner ofrecerá, dentro de lo que denominaríamos su faceta verlainiana, tres importantes jalones. En primer lugar, participará en un recital poético, impartido en la Universidad de Valencia por el centenario de Paul Verlaine, el 31 de mayo de 1944. La interpretación lírica del acto corrió a cargo de Juan Bautista Bertrán y hubo un recital cantado por la liederista Helena Benzeft de varias piezas de Fauré y Debussy sobre poemas de Verlaine.

El 23 de abril de 1944 el hispanista francés Maurice Legendre, entonces director de la Casa Velázquez, le escribe a Guarner agradeciéndole el envío de una traducción de Verlaine, diciéndole:

«...al leerla he admirado, como había admirado en sus traducciones de Verlaine, la paradoja de una traducción que vale plenamente como el original, la traducción de un poeta. La verdadera poesía no se agota en las palabras del que primero ha recibido la inspiración, pero bien pocos son los que pueden a la vez respetar y vivificar con palabras nuevas la inspiración que a ellos se comunica».

 Tres días después recibía Lluís otra misiva de Legendre informándole que le había propuesto su nombre a Guinard para que dictara en el Instituto Francés de Madrid una conferencia por el centenario del nacimiento de Verlaine. El día 14 de diciembre, con el título de «Verlaine en España y España en Verlaine», ofrecía Guarner su conferencia al público madrileño.

Este año publicará en la colección «Adonais» de la editorial Hispánica, su traducción de Fiestas galantes y Romanzas sin palabras de Verlaine. Juan Guerrero escribe a Guarner, desde Adonais, en abril de 1944, diciéndole que ha leído su traducción del poema catalán de Jacint Verdaguer, San Francisco, y que la traducción de Verlaine van a editarla pronto:

«…nos (refiriéndose también a José Luis Cano) parece bien darlo con motivo del centenario, ya que estamos en deuda con nuestro ofrecimiento de poetas extranjeros».

Esta participación en Adonais es un exponente de sus relaciones, por entonces, con el grupo poético de posguerra. A este respecto, es muy importante una carta que le envía José Luis Cano, con el membrete de «Adonais», en la que le agradece el envío, desde Algeciras, de su traducción de San Francisco, junto a la separata de Mediterráneo y le informa de la tardanza de la publicación de su traducción de Verlaine, que finalmente se imprimirá a principios de septiembre de 1944.



sábado, 1 de agosto de 2020

LA ORILLA BIENAVENTURADA, de GUIDO GOZZANO





Aquel que ahíto de la vida sombría
navegó hacia las islas protectoras
escucha alzarse entre melodías
una voz aún más dulce que la flauta frigia:

«¡Hombre! ¡Retrocede sobre tus huellas
al dulce mundo! ¡Por tu bien, escúchame!
Porque el agua de desembarcos canoros
es la que nutre la laguna estigia».

«¡Con una flor el pasado se anula!»
«¿Borrarías la cara de la Madre
o la Esposa?» — «¡Únicamente tú me satisfaces!»

«¡Amarse es bello!» — «¡Pero tú eres más bella aún!»
«¡Sufrirás en mis brazos!» — «¡Venturosos!»
«Vendrá la muerte». — «¡Mientras tú me beses!»




martes, 28 de julio de 2020

LA PALABRA NO ES EL SER, de JOAN NAVARRO






La palabra no es el ser, pero es. El río no habla, pero tiene voz. El mar no es agua, pero nos limpia. El discurso no es la imagen del cisne en el espejo, es el espejo, la niebla, el grito que se sofoca entre los cañaverales, chapoteo de auxilio, una mano, un cuerpo que deviene barca, ágape de lombrices, los ojos que nos miran detrás de los cortinajes de la hojarasca. Es el espacio del truhan, caja de dios.
Te has ido a la ciudad de las atalayas, la de los toldos en los pórticos, la que no conoce el mar, ni los barcos, ni los malecones.
Te has ido y has dejado la ciudad vacía de corsarios.
¿Habéis sentido la voz de las simas? ¿La voz de los tilos?
Ah, sois vosotros, no ellos los que hablan; la noche no habla, ni los barrancos, ni las aves, ni siquiera habla la palabra.
Ya lo dice el libro sagrado: ¿Por qué preguntas por mi nombre si es secreto? Los hombres azules del desierto no conocen el nombre de Alá porque es secreto. Nadie conoce su propio nombre.

(De La paüra dels crancs, de Joan Navarro, 1986)

martes, 19 de mayo de 2020

EL BOTÁNICO CAVANILLES VISITA SAGUNTO: UNA FICCIÓN EN LA HISTORIA.

El gran botánico de la Ilustración valenciana, Antonio José Cavanilles, recibió en 1791 el encargo del monarca Carlos IV de realizar un extenso estudio “de los vegetales de la nación”, y comenzó por examinar la flora que tenía más cercana, dando lugar, cinco años más tarde, a su libro, Observaciones sobre Historia natural, geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia.
En agotadoras y exhaustivas jornadas de trabajo de campo, Cavanilles recorrió todo el territorio del Reino y en una de esas excursiones científicas recaló en la comarca que hoy denominamos Camp de Morvedre, haciendo su entrada por Almenara y recorriendo, antes de llegar a Morvedre, la subcomarca de la Vall de Segó.
Una vez en Morvedre contactó con varios sujetos que le suministraron una valiosa información: boticarios, labradores, pastores, el cura párroco y varios ilustrados locales, entre los cuales sobresalió el abogado Enrique Palos y Navarro. Este le acompañó en el viaje por el teatro y el castillo, y de esa pesquisa dejó anotadas Cavanilles unas valiosas líneas en su obra.
Después de pasar todo el día investigando por la ciudad y sus aledaños, Cavanilles se dirigió hacia la Vall de Jesús, zona que se encuentra entre Morvedre y Puçol, no sin antes acogerse a una opípara comida con la que quisieron obsequiar las autoridades de la Villa a tan ilustre científico viajero, representante de su Majestad.
El caso es que, bien fuese por la fatiga del trabajo, bien por lo copioso de las viandas, apenas recorridas unas leguas del camino de Puçol, Cavanilles tuvo que parar y descansar al arrimo de la sombra de un algarrobo que se hallaba allí cerca del camino.
En su siesta, tuvo nuestro botánico un extraño sueño en el que se le apareció nada menos que un ilustre antecesor suyo en las lides de las ciencias naturales, el romano Plinio el Viejo, cuya obra seguía siendo un cúmulo inigualable de saberes. Con él deparó una agradable y ejemplar conversación. Y quiso, en ese sueño, instruirle Plinio en la apreciación de los boleti tóxicos:
“Algunas de las setas venenosas se reconocen fácilmente por su tono rojo claro, su aspecto rancio y su color grisáceo por dentro; están llenas de grietas y estrías y con el borde pálido. No todas las venenosas son de este tipo, pues hay algunas secas y muy parecidas a las comestibles, que llevan como unas gotas blancas encima, que caen desde la piel externa.”
Cavanilles despertó sobresaltado y empapado en sudor. Creyó, en su sueño, probar una de aquellas amanitas phalloides que le acercaba con sus manos el viejo Plinio y comenzó a sentir una quemazón insoportable en la boca del estómago y náuseas. Bebió agua en abundancia y más tarde comprendió que todo no era sino fruto del pesado ágape saguntino, la visión de las ruinas romanas visitadas y la lectura que la noche anterior,  pasada en un hostal de Almenara,  hizo del libro XXII de la Naturalis Historia, del sabio romano: “Botánica y plantas misceláneas”.
Después de aquel día, Cavanilles tuvo un especial aprecio y cuidado hacia las setas y siempre que podía, y las condiciones lo aconsejaban, salía a los montes en busca de aquellos boletus que tanto atrajeron a Plinio y que hoy a tantos apasionan.

domingo, 5 de abril de 2020

LA FIESTA, de JOSEP PIERA

                                     Josep Piera en la Drova, fotografía de Miguel Lorenzo.


No hay nadie. La Fiesta se ha acabado.
He apagado las luces del jardín. Los grises
de todas las mañanas. Perfumes. La luz y yo sonreímos
de nuestras soledades. No hay nadie.
Hace nada, había mesas dispuestas con viandas
apetitosas, músicos que tañían melodías
de otros tiempos, un trajín de conversaciones,
de cubiertos, de deseos, de criaturas,
de adolescentes embriagados por las penumbras…

Ahora hay sillas caídas, papeles esparcidos,
colillas aplastadas, mesas sucias:
botellas vacías, platos hechos añico, manteles
manchados, vasos con hielos diluidos
copas de cava rotas, mondas de frutas,
dulces agriándose, el añil silencio.
Lo que hace nada era presente, es ahora pasado.
A lo lejos la luz gris del alba, contemplo
este mudo espectáculo de apoteósicos despojos
como un soldado herido mira el campo de batalla
después de la victoria. Silencio.

Algún sollozo lejano. El canto de un gallo.
Vivir es tan solo sentir pasar la vida.
Celebremos lo que hemos vivido y lo que vivimos.
Más vale celebrar el gozo, siempre fugaz
que llorar los placeres, ay, perdidos.
Todo es efímero, todo: delirios y dolores.
No hay nadie. Tan solo la noche alejándose
y yo, mudo, haciendo el último brindis, solo.




martes, 24 de marzo de 2020

LA POESÍA NO PUEDE LIMITARSE AL LENGUAJE, de BARTOMEU FIOL





                                                      Willst du nur hören, was du schon gehört?
                                                                                            GOETHE, Faust

La poesía no puede limitarse al lenguaje, a lenguaje alguno.
Toda literatura es provinciana. Si usamos las palabras,
si todo discurso se perfila en sintagmas, nuestro decir
no es nunca en cualquier combinación una mera eclosión.
Nuestro decir es el mero servidor del verbo.
Y las asepsias normativas, tan profilácticas,
no son más que las servidores del servidor.

Por descontado,
la poesía no se encuentra solo en los poemas.
La poesía no es tampoco ningún artefacto.
La poesía no es un único juego de formas.

Ancilla Domini, vaga o divaga a su aire
en la abertura de un espacio
curvo o no: epifanía esporádica,
mostración autosuficiente de sí misma,
cuando ella quiere, solo cuando quiere ella.

De hecho, evidentemente,
la poesía es parte de la realidad y se halla hecha.
Cualquier cosa, alguna cosa, mucha más cosa
ha herido a los letraheridos que la mera letra.

Porque la letra, siempre, es antes voz
y antes realidad con holgura,
materia en exceso, con verdadero exceso, rotundamente.

Lo que recogemos son cuatro migajas
y lo que hace grávido nuestro acopio
es tan solo la cita con la madona
en cualquier casa de sombreros
o en el vasto yermo de Edom.



lunes, 23 de marzo de 2020

VIAJE A MURVIEDRO DEL "GENTILUOMO" GIOVANNI BEMBO (1505)

Dibujo del teatro romano saguntino por Anton Van Wyngaerden (1563) 




Imaginar a Giovanni Bembo con sus caballeros venecianos, acompañados por el poeta sevillano Juan Partenio Tovar –de quien se resaltaba su extravagante forma de vestir en la Valencia del XVI- y el joven Juan Luis Vives, declamando y tomando apuntes y bocetos de las ruinas y las letras romanas, es una de las bellas imágenes que no debemos olvidar y que podemos formarnos de un tiempo cuya memoria hoy sólo nos traen viejos papeles o libros eruditos.

El veneciano Giovanni Bembo (1473-1547) visitó nuestra ciudad a comienzos del siglo XVI, cuando los humanistas de toda Europa se acercaban a ella en busca de las huellas arqueológicas de la Antigüedad. Allí copió varias inscripciones, pudo contemplar y gozar de los grandes vestigios de la Antigüedad (el Teatro romano y el “Templo de Diana”), acompañado por el poeta, recién nombrado catedrático de Poesía y Oratoria en la Universidad de Valencia (1503) −venido de Roma y protegido de los Borja−, Juan Partenio Tovar quien ejerció hasta el curso 1513-14, teniendo como alumno a un joven Juan Luis Vives antes de verse obligado a su exilio a las tierras del Norte.

El relato de aquella visita la hizo el propio Bembo en una carta latina[i] que escribió a un amigo de Corfú, Andrea Anesi, en 1536, y que recogió y publicó el Abate Iacopo Morelli, bibliotecario de San Marco, en Venecia (1803).  




[i] Leemos en dicha carta: “Tunc fama excidii Saguntìni pellexit me cum Parthenio Tovar poeta Saguntun ire, quod a Valentia distat quinque millia passuum. nunc dicitur Monvedro. Vestigia maxime urbis adparent, et Templum Dianae conspicitur, et Teatrum integrum cum suis scenis in declivo montis aedificatum. Sagunti multa Epitaphia descripsi ...”.


BEBIDO EL CLARO DE LUNA, de SOPHIA DE MELLO BREYNER

Bebido el claro de luna, ebrios de horizontes, Decidimos que vivir era abrazar El rumor de los pinares, el azul de los montes Y todos los ja...