miércoles, 30 de diciembre de 2020

QUÉ HARÍA SIN ESTE MUNDO, de SAMUEL BECKETT

 


 

qué haría sin este mundo sin rostro sin preguntas

donde ser no dura sino un instante donde cada instante

se escurre en el vacío en el olvido de haber sido

 sin esta ola donde al fin

cuerpo y sombra juntos se engullen

qué haría sin este silencio abismo de murmullos

jadeando furioso hacia la protección el amor

sin ese cielo que se alza

sobre el polvo de sus lastres

 

qué haría haría como ayer como hoy

mirando por mi ventanilla si no estoy solo

para vagar y vivir lejos de toda vida

en un espacio de marionetas

sin voz entre las voces

encerradas conmigo


(De Poèmes, 1968)

martes, 29 de diciembre de 2020

VOZ HUMILDE Y PERENNE, de LUCIO PICCOLO

 





Voz humilde y perenne

rendido cántico

del dolor en el tiempo,

que en todo sitio alcanzas

y en todo sitio tocas,

vana es nuestra música

demasiado grave, la destruyes;

por ti tan solo quisiéramos

el bálsamo desconocido, la venda…

pero están clavados

ante tu llanto los brazos

y no podemos sino ofrecerte

el rezo y la angustia.


(De La seta ed altre poesie inedite e sparse, 1984)


miércoles, 23 de diciembre de 2020

LA ÚLTIMA INFIDELIDAD, de GUIDO GOZZANO

 




Dulce tristeza, ya te encontró,

a los pocos años, el pálido niño

que mordisqueaba su merienda, recostado

sobre el estudio tedioso del griego…

 

Más tarde te recibió en su camino

sentimental, el adolescente ciego

de deseo, que atisbaba el eco

de una voz, de un paso femenino.

 

Hoy ya la tristeza se diluye

para siempre en esta carcomida alma

donde persiste una acrísima sonrisa.

 

una sonrisa que me tuerce sin tregua

la boca… ¡Ah! ¡En verdad no encuentro

cosa más triste que dejar de estar triste!

 

(De I colloqui, 1911)


domingo, 20 de diciembre de 2020

A ZACINTO, de UGO FOSCOLO

 



¿Nunca más volveré a tocar tu orilla sagrada

donde mi cuerpo infantil descansaba,

mi Zacinto, reflejándote en las ondas

del mar griego, en donde nació virgen

Venus, e hizo fecundas las islas

con su primera sonrisa, para que no acallara

tus nubes limpias y tus arboledas

el ínclito verso de Homero, quien cantó

la fatal travesía y el exilio

de aquel que adornado por la fama y la aventura

besó su rocosa Ítaca, Ulises?

Tú no tendrás otro canto que el del hijo,

oh tierra mía materna; nos impuso

el hado una sepultura sin lágrimas.


martes, 15 de diciembre de 2020

PIEDRA DE FUEGO, de JAUME PÉREZ-MONTANER

 


 Foto de Àlex Oltra




Piedra de fuego, las naranjas incendiadas

por los heridos roquedales, por los atardeceres:

no hallarás la simiente de los labios,

la juventud o el engaño del deseo.


Quizá tan solo las aguas que te ignoran,

esta lluvia desmemoriada, la nada

de los días que se cuelan bajo un cielo

insípido, agrietado de antiguos silencios.


La oscura cháchara de los amigos.

¿Es que hay amigos? ¡Oh amigos míos!

El peso del mundo y el peso de tu aliento


el peso de la palabra que humea,

el relincho del caballo, la lengua seca.

El incendio del mar no es un delirio.


(De Paisatges per a Mark Rothko, 2018)



lunes, 14 de diciembre de 2020

EPIGRAMAS (II), de FIRMINO LOPES (ALTERUM PESSOANO)

 




De Corinto me llevan, esclava, hacia Siracusa.

De la cuna a la tumba me llevan, oh Tirano, de la misma forma.

 

Myrtho, con apenas cinco años, los Dioses me asesinaron.

Correteaba. No les hice ningún mal a ellos, ni a ninguno.

 

Conseguí la guirnalda en los mejores juegos y besos en los mejores amores.

Mis ojos están sellados para los amores y los juegos.

Los que hoy consiguen guirnaldas y besos son diferentes a mí.

 

Caminante, has de acordarte, en mitad del amor, de las caricias de quien no te amó.

 

Alcé la mano, saludando a los Dioses, sin apenas inmutarme.

Aún no llegó el verano y ya estoy muerta.

Me llamo Cloris. Ese dolor (…)



NB: La última palabra del epigrama es ilegible.


domingo, 13 de diciembre de 2020

EPIGRAMAS (I), de FIRMINO LOPES (ALTERUM PESSOANO)




Entre los papeles del "espólio" de Fernando Pessoa aparece en dos ocasiones un proyecto que jamás se llevaría a cabo: la traducción al portugués de la "Antologia Grega". Lo leemos dentro del plan de la editorial Olisipo (el traductor sería el heterónimo Ricardo Reis) y en otro papel aparece como proyecto que realizaría, bajo su propio nombre, Pessoa.
Si bien ese proyecto no llegó a término, lo que sí se encuentra en el "espólio" son dos epigramas hechos a la manera de los que son recogidos en las dos famosas antologías griegas: la Guirnalda de Meleagro y la Guirnalda de Filipo, conocidas con el nombre común de Antología Palatina (cuya genealogía textual es ardua y prodigiosa). 
Dichos epigramas, que han sido recogidos en la edición de Jerónimo Pizarro y Patricio Ferrari, Yo soy una Antología. 136 autores ficticios (Pre-Textos, 2018), son atribuidos a un "heterónimo", Firmino Lopes, del que no tenemos más información que su nombre, como hipotético autor de la "Traduçao de Poemas que não estão na Anthologia Grega". Ese "não estão" (o con la variante textual "não existem") le da a los epigramas el aire heteronímico propio de la imaginación del lisboeta. 

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Fui fuerte, vencí las miserias del alma con el alma entera.
Añoro tu sonrisa pequeña, Leucóthoe, y no sonrío por no llorar.

Te vi cual eras, Dyke, en un sueño de soledad de media noche.
De nuevo te amé, pero de otra manera. Mas te vi cual eras.

Los árboles de la arboleda por donde andamos son los mismos, o son otros.
Nosotros, Lidia, ni somos los mismos ni somos otros, porque añoramos.




sábado, 12 de diciembre de 2020

ENCUENTRO CON ESTACIO EN EL PURGATORIO, de DANTE ALIGHIERI

 




En la segunda parte de la Divina Comedia, en el Canto XXI, Dante y Virgilio se encuentran en el Purgatorio, en el "quinto girone". Allí una sombra se dirige a ellos, se presenta y muestra su elogio al poeta Virgilio sin saber que lo tiene delante. Dante lo descubre y Estacio cae rendido a sus pies. El fragmento termina con unos versos que T.S. Eliot incluyó en la dedicatoria de su obra Prufrock and Other Observations: "For Jean Verdenal, 1889-1915, mort aux Dardanelles

Or puoi la quantitate

Comprender dell' amor ch'a te mi scalda,

Quando dismento nostra vanitate,

Trattando l'ombre come cosa salda."

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“Estacio aún me llama allí la gente;

canté sobre Tebas y después sobre el gran Aquiles

pero sucumbí con el segundo cometido.

De mi ardor fueron semilla las chispas,

que me enardecieron, de la divina llama

donde más de mil prendieron;

hablo de la Eneida, que madre mía

fue y fue mi nodriza en la poesía:

sin ella no valdría yo el peso de un dracma”.

[…]

“Este que guía en altura mis ojos

es aquel Virgilio al que tú trataste

con fortaleza al cantar a los hombres y los dioses.

Si otra razón creíste dar a mi risa,

déjala por errónea, y créela ser

muestra de las palabras que de él dijiste”.

 

Ya se inclinaba a abrazar los pies

de mi maestro, cuando dijo: “Hermano,

no lo hagas, pues solo eres sombra y a una sombra ves”.

Y levantándose dijo: “Ahora puedes comprender

cuánto amor a ti me enardece,

cuando olvido nuestra vana condición,

tratando a una sombra como materia firme”.



jueves, 10 de diciembre de 2020

EL SUEÑO, de ESTACIO (PUBLIUS PAPINIUS STATIUS)

 



 

Oh joven, el más apacible de los dioses, ¿por qué crimen

o por qué error, pobre de mí, merecí verme solo yo desposeído

de tus dones, Sueño? Enmudece todo el ganado y los pájaros y las fieras,

y simulan relajados sueños las cumbres arqueadas,

y no es el mismo el sonido en los indómitos ríos; sucumbe el horror

del mar y los océanos reposan reclinados sobre las tierras.

Ya es la séptima noche que Febo, al regresar, ve consumidas

mis pupilas; muchas veces las estrellas de Eta y de Pafos las contemplan

y otras tantas Titonia pasa por alto mis lamentos

y, apiadada, las humedece con su látigo helado.

¿De dónde sacaré el valor? Ni aun teniendo los mil ojos

que el sagrado Argos mantenía fijos alternadamente

y nunca vigilaba con todo el cuerpo.

Pero ahora, ¡ay!, si alguien, bajo la larga noche, de la muchacha,

por tener entrelazados sus brazos, Sueño, te rechaza,

ven desde allá, y no te pido que extiendas todas tus alas

sobre mis ojos –ruegue eso una muchedumbre

más deleitosa. Tócame solo con la punta de tu varita,

es suficiente, o de puntillas pasa, levemente .


(De Silvae, Liber V, IV)




domingo, 29 de noviembre de 2020

RAPALLO, de CAMILLO SBARBARO

 




De lo húmedo de la noche que se estanca en vapor sobre el golfo, Rapallo emerge al alba, lustroso archipiélago de tejados.

Se deshacen bajo las lluvias de mayo los últimos festones de glicinas. Se respira en el aire, agrio, el olor a heno fresco.

Los olivares trepan los cerros semejantes a rebaños que serán trasquilados. Por la noche, la campiña terrosa y cálida estalla en luciérnagas.


( De Trucioli, Firenze, 1920)

sábado, 28 de noviembre de 2020

FRÍO MATINAL, de JOSEP CARNER

 



Muerta, la punta de mis dedos. El frío

con sus finas agujas me enzarza.

Veo -frotando los cristales- , en el huertecillo,

coles de cartón que glasea la helada.


(De "Llunari", Poesia, 1957)



QUÉ HARÍA SIN ESTE MUNDO, de SAMUEL BECKETT

    qué haría sin este mundo sin  rostro  sin preguntas donde ser no dura sino un instante donde  cada instante se escurre en el vacío...