El 26 de agosto de este
año 2026 se cumple el 40 aniversario de la muerte del escritor Lluís Guarner,
un poeta y ensayista que mantuvo una estrecha relación con nuestra comarca, más
concretamente con La Vall de Segó y la localidad de Benifairó de les Valls,
donde aún se conserva su casa de veraneo que legó, antes de morir, a la Caixa
d’Estalvis i Socors de Sagunt.
El
origen de esta relación con nuestra comarca está en su madre, María Dolores
Pérez Musoles, natural de la villa de Faura —su padre, Romualdo Guarner Jornet,
era de la Pobla del Duc—, aunque Lluís nació en la calle Campaners de Valencia,
al lado de la Catedral, en una zona que hoy ocupa la Plaza de la Reina.
Su familia pertenecía a la
burguesía agraria valenciana y contaba con diversos bienes inmuebles que
comprendían diversas tierras en Almenara, Benifairó, Faura, Sagunt y la Pobla
del Duc; dos almacenes de naranjas en la estación ferroviaria de Les Valls;
y casas en las villas de la Pobla, Faura y Benifairó, donde pasaba los
veranos, las vacaciones y las convalecencias de sus enfermedades.
En 1934 el ayuntamiento
de Faura rotuló una calle del pueblo con el nombre de Luis Guarner Pérez y el
18 de septiembre de ese mismo año le
escribe a Guarner–que por entonces se encontraba de profesor en el Instituto de
Badalona– el presidente del consejo local de Primera Enseñanza de Faura, Enrique
Alfonso, dándole las gracias por el regalo de 24 volúmenes, con destino a la
biblioteca circulante de la escuela nacional de niñas de Faura, y por los
ejemplares de su biografía de Castelar que fueron distribuidos entre los
escolares.
También en Faura, el 23
de agosto de 1935, la compañía «El Búho. Teatro Universitario de Valencia»,
representó la obra de Fuenteovejuna, en
la calle Alcalá-Zamora a las diez de la mañana. El acto fue organizado por Lluís
Guarner y el ayuntamiento para conmemorar el III Centenario de la muerte de
Lope de Vega. A las once del mismo día, los alumnos de las escuelas descubrieron
una lápida conmemorativa. A las doce de la mañana se realizó una manifestación
en la que participaban niños y niñas de enseñanza primaria y en la que se
encontraba un grupo de escritores e intelectuales. En un entarimado leyó el
Alcalde, Juan Amer, una salutación y unas palabras de homenaje y se descubrió
una placa de rotulación de la plaza dedicada a Lope de Vega, obra del escultor
Alfonso Gabino, en mármol y bronce. Después habló Fornet y más tarde Guarner.
Dice la crónica que al ir a dirigir la palabra Lluís Guarner y terminó el acto
con vivas a la República. Después de una comida en los jardines de la casa de
Guarner en Benifairó, a las diez de la noche tuvo lugar la representación
teatral, en una calle que forma una cuesta, y en la parte baja el tablado, en
el que se instaló el decorado ex profeso y un “patio de butacas” con dos mil y
pico de sillas traídas por los vecinos, cada uno las que necesitaba para su
familia, dando una sensación de teatro de la naturaleza, del que todos quedaron
admirados».
En octubre de 1957, un
nutrido grupo de personalidades de las Letras valencianas se reunió en el
huerto de su casa de Benifairó de Les Valls, para rendir homenaje a la memoria
del poeta Vicente Wenceslao Querol. Hay que reseñar que participó con textos en
las publicaciones locales de les Valls, como en los LLibrets de les festes
patronals de 1964 («Festes valencianes») y de 1976 («Repic de festa grossa»)
Aquí en Sagunto participa
en 1956 en los IV Jocs Florals de Sagunt y obtiene la Flor Natural del certamen
por su poemario, que presenta bajo el lema «Saguntum», y que quedará inédito. También
en Sagunto participará, al siguiente año, en el Homenatge literari a Sagunt, ofert pels poetes valencians –el 27 de
julio de 1957, en el Teatro Romano, en el que participaron, entre otros, Joan
Valls, Joan Fuster, Xavier Casp, Vicent A. Estellés, y fue promovido y
organizado por don Santiago Bru i Vidal–,
aportando su composición: «Ni ahir ni demà. Lo etern. Homenatge a Sagunt». En
1965 Guarner abandona el Instituto Ribalta de Castellón y se traslada a
trabajar al Instituto de Bachillerato de Sagunto, donde estará cinco años, en
los que participará de la vida cultural y editará en la revista Arse el artículo: «Los recuerdos de
Sagunto en la obra de Lope».
Hoy su cuerpo está enterrado en el mausoleo-panteón de los Pérez-Musoles del cementerio municipal de Faura, en la ladera de una montaña de La Vall de Segó, desde cuya miranda se ve extensamente el mar, y su obra reitera ante la cultura una invitación renovada de curiosidad, estudio y pasión. Esa pasión literaria que supo imprimir a su obra y a su vida y que hoy conforma su legado a la posteridad.

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